Los NFT o tokens no fungibles son activos digitales que representan objetos del mundo real, como arte, música, objetos de juego y vídeos. Se compran y venden en línea, a menudo con criptomonedas.

La oportunidad que tienen los consumidores de adquirir y no solo visualizar medios digitales con licencia de sus momentos deportivos favoritos, consolidará la posición de los NFT o tokens no fungibles en el mercado de los contenidos deportivos.

Avance y socialice el lenguaje del nuevo ecosistema de la metaverso dedicado a los mercados de las criptomonedas en los cuales los NFT o tokens no fungibles ya juegan en los estadios de la Industria del Deporte 4.0.

Según las previsiones de Deloitte, los NFT (tokens no fungibles) para los medios deportivos generarán más de 2.000 millones de dólares en transacciones en 2022, el doble del volumen de 2021.

Los NFT permiten demostrar los derechos de adquisición y uso de cualquier elemento de contenido digital asignando a dicho contenido un identificador específico y no duplicable que se registra en una base de datos distribuida o blockchain.

Cada NFT es único de la misma forma que cada tirada limitada de una impresión física está numerada individualmente, aunque se trate de ejemplares idénticos.

De esta manera, los NFT aportan una excepcionalidad predefinida al contenido digital. Facilitan la migración del coleccionismo tradicional a un mundo digital y centrado en las pantallas.

Los NFT deportivos impulsan los objetos de colección a la era digital

La oportunidad que tienen los aficionados de adquirir y no solo visualizar medios digitales con licencia de sus momentos deportivos favoritos consolidará probablemente la posición de los tokens no fungibles en el mercado de los contenidos deportivos.

¿Qué aficionado no querría comprar un momento deportivo inolvidable? Los tokens no fungibles (NFT), identificadores digitales únicos que usan blockchain para registrar la propiedad de medios, ahora lo hacen posible.

Según las previsiones de Deloitte Global, los NFT del ámbito deportivo generarán más de 2.000 millones de dólares en transacciones en 2022, el doble de la cifra registrada en 2021. Para finales de 2022, se espera que entre 4 y 5 millones de aficionados a los deportes de todo el mundo hayan comprado o recibido un artículo deportivo de colección NFT.

Es probable que el interés en NFT deportivos se vea estimulado por la actividad en el mercado NFT más amplio, incluyendo el del arte digital, cuyas cinco principales ventas más valiosas habían generado más de 100 millones de dólares en agosto de 2021.

Es probable que los NFT generen nuevos flujos de ingresos relevantes

Los NFT hacen posible demostrar la propiedad y los derechos de uso de cualquier artículo de contenido digital mediante la asignación del porte a un identificador específico e imposible de duplicar que está registrado en una base de datos distribuida o blockchain, normalmente Flow o Ethereum.

La propiedad de un NFT puede incluir la posesión del activo digital subyacente, aunque la mayor parte de los NFT deportivos vendidos hasta la fecha no tienen propiedad ni derechos de uso en los medios subyacentes. Cada NFT incluye un contrato inteligente cuyos términos son aplicables indefinidamente y que se ejecuta inmediata e irrevocablemente con cada negociación.

Todo NFT es único de la misma forma que cada tirada limitada de una impresión física está numerada individualmente, aunque se trate de ejemplares idénticos. De esta manera, los NFT aportan una excepcionalidad predefinida al contenido digital.

Son el equivalente digital de los cromos de deportes impresos, que se vendían hasta por millones de dólares por unidad en 2021 y que han sido durante mucho tiempo una importante fuente de ingresos para los equipos y las ligas, particularmente en el mercado estadounidense.

Es cierto que los NFT satisfacen las mismas necesidades que los cromos, pero se cambian las imágenes estáticas por las fotos o los vídeos digitales, el cartón por los píxeles, los álbumes por las pantallas digitales (sobre todo, en smartphones), las ferias de coleccionistas por plataformas de intercambio online y las agencias de autentificación de terceros por el blockchain.

Puede parecer ilógico que alguien pague por una versión NFT del mismo videoclip que cualquier otra persona del mundo puede visualizar gratis. Sin embargo, posiblemente también es irracional que se venda un cromo por sumas de siete cifras cuando el valor intrínseco del mismo es cero.

El valor en cada caso está en función de la demanda y la escasez. También debería señalarse que la demanda puede aumentar y disminuir, y sujeta a numerosos factores, tanto endógenos como exógenos.

En 2022, la aplicación más habitual y lucrativa de los NFT en el sector deportivo será probablemente la venta de videoclips de edición limitada de momentos deportivos o cromos de jugadores.

El valor de cada NFT dependerá de la importancia del deportista, de la relevancia del evento, de cualquier contenido adicional incluido en el NFT y de la demanda.

Un NFT limitado a una única edición de un importante evento (es decir, un gol ganador, un home run o un mate de una estrella legendaria, unido a un comentario del deportista) podría venderse en subasta, mientras que el mismo vídeo, pero sin contenido adicional y 20.000 copias disponibles se vendería e intercambiaría a través del mercado online.

Hay ciertas similitudes con el mundo del arte, en el que las variantes de la misma obra, pero con distintos números de copias certificadas, tienen diferente valor.

Es probable que en 2022 las plataformas y los creadores de derechos continúen probando distintos modelos de propiedad para determinar el equilibrio óptimo entre estimular la demanda de usuarios y mantener unos derechos de propiedad intelectual (DPI) que respeten los derechos de terceros existentes sobre los activos digitales subyacentes.

Hasta ahora, la oferta de DPI (Derechos de Propiedad Intelectual) limitados en los NFT deportivos no ha mermado la demanda, de lo cual se deduce que esta se verá impulsada en gran medida por la capacidad de acreditar el estatus: la escasez conlleva un valor inherente en sí misma y por sí misma.

Los NFT pueden aportar ingresos adicionales a las ligas, los equipos deportivos y los deportistas individuales cuyas rentas han disminuido durante el confinamiento: La mayor plataforma de NFT de fútbol originó ventas por valor de 128 millones de dólares durante los 9 primeros meses de 2021.

Un contrato de NFT puede estipular el pago de una comisión por cada transacción al propietario de la plataforma que vendió el NFT y, a continuación, una parte de esa comisión puede volver a manos del titular(es) de los derechos mencionados anteriormente.

Por otro lado, si los contratos inteligentes que regulan los NFT están disponibles a través de cifrado, pueden permitir la remuneración en tiempo real de los propietarios actuales de los derechos programados anteriormente. Esto resulta especialmente útil debido a lo complicada que es frecuentemente la gestión de derechos asociados con los deportes.

Los NFT constituyen también una oportunidad para aumentar la relación con los aficionados (consumidores).

Los propietarios de derechos deberían plantearse la mejor manera de aplicar los NFT para aumentar la experiencia de los aficionados permitiéndoles adquirir y mostrar NFT de su equipo, así como contribuir a la toma de decisiones sobre, por ejemplo, quién es el jugador del mes (en Japón) o incluso qué canciones se escucharán durante los intermedios de los partidos (en Italia).

En algunos casos, los NFT pueden emplearse también en aplicaciones de ligas deportivas de fantasía, representando cada NFT un jugador que podría formar parte de un equipo incluido en competiciones de una temporada de duración.

A medida que evolucione el ámbito de los NFT, una categoría adicional podría incluir versiones digitales diseñadas o patrocinadas por deportistas de objetos del mundo físico como zapatillas deportivas, que solo existan digitalmente.

Por ejemplo, Gucci Virtual 25 es un diseño de zapatilla virtual que solo se puede probar utilizando la realidad aumentada. De nuevo, algunos pueden cuestionar la lógica que respalda estas iniciativas, pero también puede producir el mismo asombro la venta de un par de zapatillas físicas por 1,8 millones de dólares, o la compra de skins digitales por parte de decenas de miles de jugadores de videojuegos.

El pago por contenido únicamente digital puede resultar chocante.

Hace una década, este hábito era minoritario. Sin embargo, la evolución del gasto en videojuegos parece florecer generalizándose así la aceptación del concepto.

Durante 2022, es probable que los jugadores gasten decenas de miles de millones de dólares en monedas virtuales que utilizarán a continuación para comprar accesorios y capacidades relacionadas con juegos que solo existen virtualmente, para lo cual hay reservas infinitas, que solo se muestran en una pantalla y cuyo coste marginal de «fabricación» es casi cero.

Conclusión

Es probable que la mayor parte de la actividad de NFT relacionada con los deportes tenga lugar en aquellos que cuentan con las mayores bases de aficionados e ingresos, es decir, fútbol, baloncesto, béisbol, fútbol americano y hockey sobre hielo. Sin embargo, es posible que, con el tiempo, todos los deportes dispongan de alguna forma de oferta de NFT.

Puede tratarse de la conmemoración de un evento único, ya sea un conductor de Fórmula 1 que logra un número récord de campeonatos mundiales o un jugador de fútbol que marca su centésimo gol internacional. Una importante consideración inicial será si las actividades de NFT se llevan a cabo de manera más óptima a nivel de liga, equipo o deportista.

Probablemente, la creación de una plataforma de artículos coleccionables deportivos basados en NFT seguirá siendo un ejercicio complejo y complicado en 2022. Entre los diez pasos clave para contribuir a crear una plataforma exitosa se incluyen:

Conceder un conjunto de derechos especifico para contenido que podrían venderse como videoclips y metadatos asociados con un NFT.

Crear o trabajar en una plataforma online que pueda hacer frente a aumentos del volumen de transacciones y demanda global.

Identificar un socio que pueda acuñar contenido en un NFT, teniendo en cuenta que los costes de acuñación cambia considerablemente.

Generar un proceso escalable, asistido por inteligencia artificial, para identificar y clasificar vídeos que podrían venderse como un conjunto.

Incorporar un proceso sólido de conocimiento de los clientes, ya que cualquier activo intercambiable podría convertirse en un vector de blanqueo de capitales. No hay que desestimar las consideraciones específicas de cumplimiento como el IVA, impuestos sobre las ventas, retenciones y principios contables que pueden aplicarse al emisor o titular de los NFT. Poner en practica procedimientos para impedir el uso abusivo de información privilegiada.

Hacer que el servicio sea atractivo tanto para los que tienen presupuestos limitados como para los que ostentan grandes fortunas y buscan inversiones a largo plazo. El precio de entrada debería partir de unos cuantos dólares, pero las transacciones ocasionales de alto valor añadirán cierta emoción al servicio.

Repetir incansablemente, experimentando maneras de mantener fidelizados a distintos tipos de coleccionistas, como carreras para fomentar el trabajo en equipo, las apuestas deportivas y otros retos.

Contemplar la realización de actividades complementarias como competiciones para crear equipos de fantasía, una actividad que también podría emplearse para recopilar datos sobre aficionados con su consentimiento.

Contar con un plan de emisiones cero de carbono. Como las transacciones se registran en blockchain, tecnología que en 2021 destacó por su alta huella de carbono, las entidades deportivas deberían identificar enfoques de bajo consumo energético (por ejemplo, usando un modelo de consenso de prueba de participación – o PoS, por sus siglas en inglés – como Flow, según se emplea en la plataforma de Top Shots de la NBA) en lugar de planteamientos de prueba de trabajo – o PoW, por sus siglas en inglés – como Ethereum.

Finalmente, considerar los videoclips solo como el comienzo de una estrategia de NFT. Los NFT también pueden aplicarse a otros productos deportivos como entradas para un partido y artículos coleccionables físicos.

Las entradas NFT pueden incluir un contrato inteligente que dirige un porcentaje de cualquier reventa de la entrada de vuelta al club emisor. Además, los NFT podrían aplicarse a artículos coleccionables físicos como pelotas de béisbol autografiadas o maillots de ciclismo, aumentando más la capacidad de esta tecnología para generar ingresos para las entidades deportivas.

Finalmente, las entidades deportivas también podrían plantearse otras aplicaciones blockchain, como las divisas.

La temporada 2021–2022 sería la primera en que los NFT comiencen a cobrar relevancia desde el punto de vista de los ingresos. Si la experiencia de los primeros usuarios es positiva, el mercado crecerá y será una parte importante de la digitalización, la globalización y la comercialización de la experiencia de los aficionados.

FUENTE:
New and next | Predicciones TMT 2022
© 2022 Deloitte

Author

Rolfe Hugo Buitrago es mercadólogo deportivo, periodista y productor U-Learning. En su blog ofrece ideas ideas, conocimiento y consejos para la gestión de los desafíos de la industria del deporte 4.0. rolfehugobuitrago.com... Más...

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