Ansiedad, un estado emocional necesario para la productividad

Rolfe Hugo Buitrago
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En el campo de juego el estado de ánimo que impulsa la concentración y el rendimiento del atleta no dista de la vida ejecutiva.

Cuando la productividad aumenta ritmo nos apresuramos a calificar el desempeño de nuestra máquina física como un peligroso estado de ansiedad. La mayoría de veces el auto diagnóstico la define como negativa. En el campo de juego el estado de ánimo que impulsa la concentración y el rendimiento del atleta no dista de la vida ejecutiva. Si el resultado parcial es de victoria, el cuerpo transmite cohesión y energía para sostenerla. Si es de derrota, la turbulencia nubla la mente. Pero este proceso de información al cerebro recibida desde un estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo no es mala si la sabemos gestionar hasta transformarla en manejable y productiva.

Whitney Johnson en “Disrupt Yourself: Putting the Power of Disruptive Innovation to Work” nos la enseña como una compañera casi constante y una ventaja necesaria para desempeñarnos con un estado emocional productivo. Y nos indica una ruta de 5 estaciones para aprender a gestionarla:

IMPONER ESTRUCTURA. Demasiado espacio desorganizado, incluyendo espacio mental, puede sentirse extrañamente opresivo. Entonces, lleve algo de orden al caos.

HACER UNA LISTA. Anote lo que tiene que hacer, y un plan para lograrlo. Aborde primero las tareas desagradables; dejar cosas para después solo aumenta la ansiedad.

REDUCIR ESTRÉS FÍSICO. Las mismas actividades que son buenas para la salud ayudan a controlar nuestra ansiedad. Establezca una rutina de sueño. Beba mucha agua. Reduzca o elimine la cafeína y el alcohol, dado que ambos pueden incrementar la ansiedad. Aliméntese sano. Los ejercicios de meditación y respiración profunda también pueden dar alivio.

HACER EJERCICIO. La actividad física ayuda a todo mundo a desempeñarse mejor. Salir a caminar, observar el mundo fuera de la oficina y respirar un poco de aire fresco es una excelente forma de aliviar el estrés a medio día.

BAJAR EL RITMO. Está bien desacelerar de vez en cuando. Nadie puede hacerlo todo, así que siéntase libre para negarse a exigencias de tiempo y energía que usted sabe que no puede satisfacer sin la debida ansiedad. Acepte actividades que lo ayuden a relajarse. Recuerde que no solo trabajamos para lograr el progreso de nuestras carreras; estamos intentando lograr el progreso de la calidad de nuestra vida.




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