Tres arquetipos de administración con los que se puede gestionar el producto deporte como negocio y marca

UNA CHARLA PARA GERENTES DEL DEPORTE
Rolfe Hugo Buitrago
Total
3
Compartir
Aunque los rendimientos deportivos en sus mercados han decaído en los recientes años, desarrollos empresariales como los de Grupo Pachuca, en México; Boca Juniors, en Argentina; Colo – Colo, en Chile, no dejan de ser espejo tanto para los buscadores de marca deporte como de los estudiantes de negocios de Harvard y de otros acreditados centros académicos del mundo corporativo.
¿Cuáles son las bases de gerencia para que estos 3 modelos se mantengan como referencia en la industria del deporte hispano?

Me atrevería a encontrar la respuesta en que supieron reinventar su negocio con creatividad, sin miramientos de los estigmas de origen (países emergentes) y con una visión estratégica de la cultura organizacional desde lo diferente y a partir de procesos de calidad autosustentables, planificados a largo plazo y sobre bases sociales.

En efecto, el principal desafío de una empresa deporte es lograr su adaptación a los continuos sucesos que los mercados imponen desde la economía digital y el nuevo orden de la gestión de los negocios. Se trata de saber actuar con creatividad en los estadios de consumo tras la búsqueda de las habilidades competitivas para procesar con inteligencia los acelerados e impredecibles ambientes políticos, económicos, sociales, culturales y tecnológicos que modifican la cultura del entretenimiento en una sociedad más informada y ávida por hacer parte de los nuevos modelos de consumo.

El cambio que estas unidades de negocio del fútbol implementaron se basó en reinventar los procesos de calidad de sus ofertas (portafolio de productos y servicios) a los nuevos patrones de mercado. Entendieron que con la gestión de estos procedimientos se llegaría a la mejor respuesta de empresa para construir, con sólidos cimientos, el piso de unidades productivas sostenibles para los movimientos comerciales de los exigentes estadios del entretenimiento.

En el caso de la empresa mexicana Pachuca, el recorrido de la ruta del reinvento y adaptación de esta marca deportiva la inició en 1995 el empresario Jesús Martínez. La compró en segunda división y emprendió la creación del Grupo Pachuca. De efímera gloria, ese mismo año llegó a la primera división y de nuevo al descenso. Pero la planificación del negocio era tan sólida que tras perder la categoría no se detuvo en el camino que tomaron otras organizaciones del fútbol mexicano que no necesitaron de resultados deportivos para sostenerse porque recibían recursos desde corporaciones o universidades.

Con esta visión nace la marca Pachuca, hoy el holding un mexicano para el continente con una oferta de productos y servicios que incluye Universidad del Fútbol, Clínica de Medicina Deportiva, inmobiliaria, restaurantes, puntos de venta de mercancía fusionada a la marca deportiva, centro comercial , centro de convenciones y otra variada oferta ligada al fútbol como producto desde el posicionamiento de la estrategia de comunicación comercial Pachuca Fútbol Club.

Y en lo estricto del apego emocional con los millones de consumidores (léase fans, seguidores, hinchas) al terminar el 2018 las vitrinas del club exhiben 6 copas de la liga mexicana y cinco de la Liga de Campeones de la Concacaf. En 2006 conquistó la Copa Sudamericana, siendo el único equipo del mundo en ganar un torneo oficial avalado por la FIFA fuera de su confederación. Es la marca con más escuelas de fútbol en México. Y el primer club mexicano en haber participado cuatro veces en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. En 2017 obtuvo el tercer lugar de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, igualando la mejor actuación de un equipo perteneciente a la Concacaf después de Necaxa, Monterrey y Deportivo Saprissa de Costa Rica.

También le puede interesar