Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Marketing y gestión de negocios | enero 17, 2018

Scroll to top

Top

El costoso expediente olímpico

El costoso expediente olímpico
 

Cuando Europa siente con más rigor la turbulencia de los procesos productivos por efecto de la recesión económica, la ortodoxa Londres, capital de la rebelde nación que siempre se ha resistido a las reformas de la Euro Zona como el mantener su moneda matriz intacta (libra de esterlina), se apresta a cumplir la pomposa oferta con la que Tony Blair el 6 de julio de 2005 en Singapur y contra todos los pronósticos, convenciera a la longeva y siempre cuestionada burocracia olímpica del holding COI (Comité Olímpico Internacional) le diera la sede de los Juegos Olímpicos de 2012.

El expediente operacional de la multinacional deportiva dicta cómo la ciudad elegida deberá asumir en su totalidad la estadía de los deportistas, el funcionamiento de los estadios, los transportes, la comida y las obras  urbanas y deportivas para los casi veinte días de competencias. También pone límites al gobierno o régimen de turno sobre el número total de invitados a la fastuosa gala: hasta 10.500 deportistas de 28 disciplinas (deportes). Pero no pone en la lista de exigencias la inversión económica de la elegida para responder. Por eso China gastó 40.000 millones de euros para que Pekín cumpliera con los de 2008. Su interés capital era mostrar como la nueva gran economía del mundo sin perjuicio de su débil y cuestionada democracia. Mas mesurados, los ingleses ya llegaron a los 12.000 millones para Londres 2012, mientras que la Rusia de Vladimir Putin lleva hasta ahora en gastos unos 24 mil millones de euros para que su balneario Sochi se vista de gala al mundo en el 2014 con los Juegos Olímpicos de invierno.

Este desplazamiento masivo de dinero para una fiesta más mediática que de provecho económico y social local (sede), suscita entre los expertos más cuestionamientos que bondades. Para los del Saxo Bank, el banco de inversión danés que opera en línea, el resultado final de Londres 2012 dio una equivalencia de aproximadamente el 0,7% del PIB, un gasto que se contabilizará en unos 5 años y por lo tanto tendrá una repercusión mínima en la economía británica. Apreciación especializada que corrobora las palabras de autor del catálogo de reformas que hoy somete a países y ciudades aspirantes a realizar costosas inversiones para lucirse durante 20 días como el epicentro de las más calurosas manifestaciones de hermandad cultural entre pueblos y naciones alrededor del bien trabajado mensaje mediático que transmite el holding COI bajo el nombre de espíritu olímpico: “Los mejores libros de ficción que haya leído son los proyectos de ciudades candidatas a los Juegos Olímpicos”: Dick Pound, fue vicepresidente del COI y el primer presidente de la AMA, agencia que él mismo impulsó para fomentar y mejorar la batalla contra el dopaje en el deporte.

Una inesperada caída del 0,2% en el Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre del año dejó a Inglaterra nuevamente en recesión, luego de la experimentada en 2008. El PIB ya se había contraído un 0,3% en el último trimestre de 2011, por lo que la segunda caída significa la recesión, aun cuando los datos entregados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por sus siglas en inglés) son preliminares. Según la información, el sector servicios, equivalente a más tres cuartas partes de la economía, creció solo un 0,1%. La producción industrial se contrajo un 0,4% más baja y la construcción cayó un 3%. De este modo, la economía de Inglaterra ha crecido solo un 0,4% desde que el gobierno de David Cameron asumió el poder en 2010.

En este ambiente de zozobra económica y estrés operacional, los 28.000 periodistas de 190 países, un número tres veces mayor que el de los atletas, ya recibieron credencial para despachar desde Londres millones de textos, imágenes y sonidos de una fiesta vestida de elegante, como todo lo de los ingleses, pero en exceso tacaño ante la escasez. Parodiando una frase muy popular en América hispana: “el palo no está para hacer cucharas”. Y como lo dice Le Monde, se enfrentarán a una administración puntillosa e inflexible. “Aquí es como si estuviéramos en Corea del Norte”, se queja un corresponsal de televisión ante las dificultades de obtener licencias para filmar. Es evidente que los engranes (léase: engranar o encajar los dientes de una rueda) carecen de aceite.


X

Password olvidado?

Crea tu cuenta

Recuperar password
Escribe tu email.
El sistema te envia un nuevo password a ese email.