“Todavía es muy difícil valorar la influencia positiva de un líder de edad cuyas aptitudes físicas han disminuido pero cuyo carácter hace que todos en el equipo mejoren su juego”.¿Acabará la analítica moneyball con la lealtad y el liderazgo? Lo plantea el investigador del Sloan School’s Center for Digital Business en el Massachusetts Institute of Technology y autor de Serious Play, Michael Schrage en un reciente escrito para Harvard Business Monday Morning.
Socializo esta interesante reflexión no solo para los gestores de las organizaciones deportivas que parecieran carecer de ojos y oídos ante el estado calamitoso de la economía global, sino para los acuciosos ejecutivos de las empresas tradicionales que sensibles por la innovación consideran la edad productiva como proporcional al rendimiento.

Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil desde el 1 de enero de 2003 al mismo día del 2011, cuando le traspasó el mando a la candidata de su propio partido, Dilma Rousseff.
En 2009, el país más grande de América Latina anunciaba que había salido de la recesión. Esta visibilidad de economía en positivo fue el pretexto estratégico del presidente socialista Lula Da Silva para colocar en el contexto global las muchas oportunidades de inversión de un portafolio de negocios que tenía los dos valores añadidos más notorios de su gestión diplomática: las sedes de las empresas deportivas Copa Mundo Fifa 2014 y Juegos Olímpicos de 2016.
La realidad urbana nos consume inmisericorde al punto de romper el equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Es una necesidad estructural del sistema empresa en la era de los mercados sin fronteras. Como consecuencia, asumimos que el trabajo debe ser la primerísima prioridad para tener éxito. Hoy un ejecutivo dedica más de 50 horas a su rol profesional sin contar las 20 a 25 horas que invierte en monitorear su (s) dispositivo (s) móvil (s) mientras está fuera de la oficina. Para mejorar la productividad y minimizar los efectos de carga de trabajo en la salud, algunas empresas han adoptado el modelo de vida Tiempo Libre Predecible o los periodos designados que deben tomarse los miembros de los directorios ejecutivos como excusa para conseguir el equilibrio entre el trabajo y la vida privada. Es hora de jugar al Tiempo Libre: descansar para seguir produciendo y disponer de tiempo para el consumo.
Cuando Europa siente con más rigor la turbulencia de los procesos productivos por efecto de la recesión económica, la ortodoxa Londres, capital de la rebelde nación que siempre se ha resistido a las reformas de la Euro Zona como el mantener su moneda matriz intacta (libra de esterlina), se apresta a cumplir la pomposa oferta con la que Tony Blair el 6 de julio de 2005 en Singapur y contra todos los pronósticos, convenciera a la longeva y siempre cuestionada burocracia olímpica del holding COI (Comité Olímpico Internacional) le diera la sede de los Juegos Olímpicos de 2012.