Acudí a la Rae (Real Academia Española de la Lengua) para saber si había modificado el resultado semántico de HIPOCRESÍA. Sorpresa: ¡No! Todavía aparece inalterable: Fingimiento de sentimientos, ideas y cualidades, generalmente positivos, contrarios a los que se experimentan. Y entonces comprendí la sensación que experimenta por estos días una buena parte de la industria del deporte con el sonoro caso mediático LANCE ARMSTRONG. No soporta la camuflada probidad que tratan de transmitir los directivos de las aparentes inmaculadas organizaciones que rigen el comportamiento atlético y científico de la materia prima del deporte en los escenarios de competencia: USADA, Agencia Antidopaje de Estados Unidos; AMA, Agencia Mundial Antidopaje, y UCI, Unión Ciclista Internacional (UCI), esta última de la lista, el holding dueño del ciclismo en los cinco continentes.

El gerente de producto deporte, un hábil jugador del marketing
Contar con una división de marketing al interior de una empresa con portafolio de negocios en la industria del deporte es hoy una exigencia mercantil. ¿La razón? Para jugar con rentabilidad en los escenarios de consumo del entretenimiento hay que conocer tanto de las necesidades del consumidor como las del inversor. En este proceso, es el departamento de mercadotecnia (marketing, mercadeo) el responsable de persuadir tanto el compromiso como la fidelidad. Una cultura que sólo se logra con actores (ejecutivos/profesionales) que sepan mover pases ganadores del pizarrón a la sala de directorio de la organización.
Los invito a un viaje al futuro. Y tomo el marketing para llevarlos a un planisferio de negocio que ya comenzamos a experimentar y al cual nos debemos adaptar con Habilidades Competitivas para sincronizar una gestión que responda a las tendencias, retos y oportunidades que las industrias y mercados del entretenimiento exigirán a ese nuevo gerente transcultural, que puede ser usted.
Cuando la liquidez se agota, la primera reacción del directorio ejecutivo de los inversores es suspender los presupuestos de marketing, patrocinio y publicidad. Una realidad de mercado, pero también un reto ejecutivo para reinventar. Permítanme entonces abordar este peligroso suceso que solo los ingenuos se atreverían ignorar.